Pushkar, un paraíso hippie en un lugar sagrado

Pushkar - Ghats del Lago de Phuskar

Visitando uno de los cinco lugares más sagrados de la India

Pushkar es uno de los cinco lugares más sagrados de la India. Se encuentra en la provincia del Rajastán, a 200 km de Jodhpur y a 150 km de Jaipur, la capital del Rajastán.

Mapa Pushkar (India)

La ciudad está asentada a orillas del sagrado Lago de Pushkar, donde cada año miles de hindúes vienen a peregrinar. El lago está rodeado de un total de 52 ghats (escalinatas que se sumergen en el lago). Es ahí donde se hacen rituales hindúes como ofrendas, baños purificadores o cremaciones.

Pushkar no es solo un lugar muy visitado por los hindúes sino también por los turistas. Una de las razones por las que hay tanto turismo es que se encuentra muy cerca del Triangulo Dorado, una ruta turística que conecta Nueva Delhi, Agra y Jaipur.

La calle principal de Pushkar

Alrededor del lago está la calle principal de la ciudad. Tantos son los turistas que se acercan a la ciudad sagrada que la calle principal se ha convertido en un enorme bazar donde comprar todo tipo de souvenirs baratos (la mayoría de mala calidad). El lugar ha cogido fama entre los turistas occidentales por su atmósfera hippie y muchos aprovechan su visita, más que para comprar souvenirs, para comprar sustancias que les ayuden en su ruta espiritual por la India.

Se supone que es un lugar espiritual pero cuesta encontrar la espiritualidad con tantas tiendas alrededor del lago. Y eso no es todo. Mientras unos hindúes rezan y se purifican alrededor del lago sagrado, otros se hacen pasar por brahmanes e intentan timar a los turistas ofreciendo su ayuda para hacer donaciones al lago o a los templos.

A mí, como explico en mi relato sobre Haridwar, ya me habían engañado una vez con esto de las donaciones. Me pensaba con la lección aprendida, pero pronto me daría cuenta que aún no lo había visto todo.

El Lago de Pushkar

Temprano por la mañana me puse yo solo a pasear por los ghats del lago. Quería dar toda vuelta tranquilamente. No había casi nadie y solo se escuchaba el rumor de los rezos de unos cuantos peregrinos purificándose en las aguas sagradas. De repente, un hombre empezó a gritarme diciéndome que no podía ir con chanclas por este lugar sagrado. Le pedí perdón por mi descuido e intenté seguir mi camino pero ya era demasiado tarde.

Con cara de pocos amigos me reiteró varias veces que tenía la obligación de hacer una ofrenda al lago para enmendar mi falta de respeto. Al principio me negué, pero después de tanta insistencia y como, al fin y al cabo, es un sitio sagrado y lo último que quería era ofender a alguien, al final cedí para que me dejara en paz.

Aun así, le avisé de que solo llevaba 100 rupias (1 euro) y me dijo que era suficiente. Sin más dilación, empezó a hacer un ritual en hindi, muy similar al que me hicieron en Haridwar. Me preguntó por los nombres de mis familiares más cercanos y me pidió que repitiera con él unas cuantas frases impronunciables.

El timo de las donaciones

Al acabar la bendición, me ató un cordón a la muñeca y me preguntó por la donación. Saqué las 100 rupias que llevaba en el bolsillo pero no las aceptó. Me recriminó que la bendición que acababa que hacer era para toda mi familia, así que tenía que donar para todos ellos, no solo para mí.

En ese momento, ya no sabía si reírme por lo estúpido de la situación, echarme a llorar o empujarle al lago e irme. Opté por la primera, la más sensata y me lo tomé con humor. Le recordé que ya le había avisado con antelación de que no llevaba nada más encima. El hombre, muy persuasivo y hablando como si estuviese en su derecho de pedirme más dinero, empezó a insistir en que me sacase la cartera que debía tener en la mochila y le diese más.

Justo encontes me harté, le enseñé el billete y le dije que, o lo cogía ya, o me iba sin darle nada. El falso brahmán, justo cuando vio que me estaba llevando al límite, cogió el billete y se alejó pronunciando unas cuantas palabras en hindi. Supuse, que esta vez, que no serían buenas bendiciones. Por mi parte, continué mi caminata rodeando el lago, esta vez descalzo, pero ya sin sentir ni un ápice de esa supuesta espiritualidad.

¿Qué ver en Pushkar?

El Templo de Brahma

En Pushkar hay unos 500 templos donde el más importante es el Templo de Brahma. Construido en el XIV, es uno de los pocos templos que existen dedicados a Brahma. En la religión hindú, Brahma es el dios creador del universo.

Brahma también es miembro de lo que se llama el Trimurti (tres formas); siendo Brahma el dios creador, Visnú, el dios preservador y Shiva, el dios destructor. La razón de que haya tan pocos templos dedicados a estos dioses es porque la mayoría de los hindúes adoran a los dioses Rama, Krisna o Devi.

Al acabar el paseo por el lago me fui a ver el Templo Brahma. No elegí peor momento. En la entrada me vinieron dos indios, con una flor de loto en mano, ofreciéndose a acompañarme a hacer la donación al dios Brahma. Les dije educadamente que no quería hacer donación y me respondieron que era obligada si se quería visitar el templo. Harto de tanta donación, me di la vuelta y fui a tomarme un chai (té indio) para relajarme un poco.

¿Qué hacer en Pushkar?

A parte de darte un paseo por el Lago de Pushkar, de hacer una visita a cualquiera de los templos y de pelearte con los brahmanes para que no te engañen con las donaciones, uno puede hacer otras cosas por la ciudad.

Por ejemplo, te recomiendo que te sientes en el ático de algún restaurante para disfrutar de la caída del sol mientras te tomas un chai. Si eres de los que les gusta caminar y asombrarse con vistas panorámicas, puedes subirte a alguna de las montañas que hay justo al lado de la ciudad. Concretamente, hay dos montañas con templos en la cima.

En una de ellas se encuentra el Templo Savitri, que es ideal para ver el amanecer aunque hay que madrugar bastante. Y en otra, al norte de la ciudad, está el Templo Gayatri Devi, que es un lugar perfecto para ver el anochecer.

Si te gusta ir de compras, aunque en el Bazar de Pushkar no encontrarás la mejor calidad, si que encontrarás mucha variedad de cosas que te pueden servir tanto si estás empezando tu viaje por la India como si estás a punto de irte.

Pushkar también es un buen lugar para celebrar el Holi Festival ya que al ser un pueblo pequeño es fácil moverse a cualquier lado y al estar lleno de extranjeros te asegura mucho ambiente y mucha fiesta.

De Pushkar a Nueva Delhi

Finalmente, después de dos noches en Pushkar nos despedimos de la ciudad para irnos a Nueva Delhi en autobús. Nos esperaba un viaje de 400 km. Solo llegar a la capital tocaba volar a China y decir adiós a la India. Habían sido tres semanas de experiencias únicas, de viajes interminables y de encuentros y sorpresas que difícilmente olvidaré.

Quizás por eso, por ser nuestra última ciudad india, nos fuimos de Puhskar con un sabor amargo. A mí personalmente, me pareció el peor lugar de los que habíamos visitado en la India. Pero quizás fuera porque después de tres semanas ya estaba algo cansado, o porque me había esperado mucho más o porque tuve alguna que otra mala experiencia.

Ahora, recapitulando y viendo las fotografías, puedo comprender que si acabas de llegar a la India te parezca un lugar especial. Pushkar no está en mi lista de lugares a los que volveré, pero quien sabe, quizás tú puedas encontrar aquello que yo no encontré.

«Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras, tus palabras, se convertirán en tus actos y tus actos, se convertirán en tus hábitos y tus hábitos, se convertirán en tu destino.» – Mahatma Gandhi

India- Baños purificadores
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Author: Marcos Silva

Hola! Me llamo Marcos Silva Puig. Después de acabar mi Máster de Secundaria en vez de opositar decidí irme de viaje por Asia para ver mundo. Me gustó tanto que me acabé quedando. Casi sin darme cuenta ya llevo 6 años en Asia, de los cuales he pasado la mayoría del tiempo viviendo en China y viajando por países como Tailandia, Laos, Vietnam, India... Siempre que puedo aprovecho para viajar y relatar aquí mis experiencias para los más curiosos y también para echar una mano a aquellos que tengan pensado venir de viaje a Asia.

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