Haridwar y la peregrinación religiosa Kumbh Mela

Haridwar - Templo Har Ki Pauri

Visita a Haridwar, uno de los siete lugares más sagrados de la India

Haridwar se encuentra a tan solo 10 km al sur de Rishikesh y a 200 km al noreste de Nueva Delhi. Está situada a orillas del río Ganges y es considerado uno de los lugares más sagrados de la India.

Haridwar - Templo Har Ki Pauri Panorámica

Es una de las cuatro ciudades donde se celebra el Kumbh Mela, un festival hindú que consiste en hacer una peregrinación cada tres años a cuatro localidades sagradas por donde pasa el Ganges.

La celebración tiene lugar por turnos. Por ejemplo: primero se celebra en Haridwar, a los tres años en Praiag, a los tres años en Nasik y pasados otros tres en Ujjain. Por lo tanto cada ciudad celebra el Kumbh Mela cada 12 años.

Es considerada la peregrinación religiosa más grande del mundo ya que moviliza alrededor de 70 millones de personas. Este festival hindú se basa en el mito de “El batido del océano de leche”.

El mito de “El batido del océano de leche”.

Según la mitología hinduista, los dioses y los demonios acordaron una tregua provisional en sus constantes guerras para trabajar juntos en la elaboración del amrita, el néctar de la inmortalidad.

Tras años de esfuerzos, en cuanto al fin se logró el néctar, los demonios lo robaron. De nuevo se desencadenó un conflicto que duraría doce días divinos (el equivalente a doce años humanos). Durante la guerra, 4 gotas del néctar cayeron en cuatro lugares de la India: Haridwar, Praiag, Nasik, Ujjain. Estas cuatro ciudades fueron inmediatamente bendecidas.

Los hindúes están convencidos de que durante la celebración del Kumbh Mela las aguas del Ganges se convierten en el néctar sagrado y si te sumerges en ellas quedas absuelto de todos tus pecados. No es de extrañar entonces que millones de hindúes vengan a purificarse en dicha fecha.

La ciudad de Haridwar

Haridwar - MercadoFuimos desde Reshikesh a Haridwar en tuk-tuk por 600 rupias entre los tres (7 euros). Llegamos sobre las 12 del mediodía y nos dijeron que el próximo autobús hacia Shimla salía a las 7 de la tarde.

Sin nada más que hacer, nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad. Desafortunadamente (o afortunadamente) no coincidimos con el Kumbh Mela, pero aun así había bastante gente.

Haridwar no era tan bonito como Rishikesh pero se respiraba un aire más sagrado, más solemne. Sin embargo, también parecía haber mucha pobreza. Las áreas colindantes a la ciudad estaban repletas de chabolas donde los niños jugaban descalzos entre los árboles.

Cerca del río había muchos vagabundos. Si algo se diferencia la India de otros países en los que he estado es que ves a mucha gente que no parece que haya tenido una vida fácil. Tienen una piel de un color oscuro quemado por generaciones trabajando bajo este intenso sol. Con arrugas que revelaban años de miseria y de ojos negros que a veces reflejan tristeza y otras veces serenidad.

¿Qué ver en Haridwar? El templo Har Ki Pauri

Estuvimos un par de horas paseando hasta llegar al templo Har Ki Pauri; un templo dedicado al dios Shiva a orillas del Ganges. Tiene sus típicas escalinatas para bajar al río a purificarse o a realizar ofrendas.

Aunque Haridwar está a tan solo 10 km de distancia de Rishikesh, las aguas del río del Ganges cambian a un color marrón que no sabría decir si es de la suciedad, de las aguas revueltas o de ambas cosas.

Nos quedamos un rato observando cómo a ambos lados del río no paraba de meterse gente. De repente, lo que parecían unos gurús se acercaron y nos dijeron que era habitual hacer una donación al Ganges. Sin casi darnos cuenta aceptamos la propuesta por miedo a parecer poco respetuosos. Además, teníamos curiosidad por ver de qué se trataba eso de hacer una ofrenda ya que en Rishikesh no hicimos ninguna.

¿Qué hacer en Haridwar? Ofrenda al Ganges

India - Hindúes haciendo una ofrenda al GangesFui el primero en ir a la orilla acompañado de un gurú. De pie, con una mano encima de la otra, me puso una flor de loto en las manos. Me pintó un punto rojo en la frente y me indicó a repetir con él unos versos en hindi. No tenía ni idea de lo que significaban.

Me preguntó los nombres de mis familiares más cercanos para que fueran también bendecidos por el Ganges y antes de terminar paró la oración y me preguntó cuánto quería donar.

No tenía ni idea de cuánto se donaba en estos casos así que dije 100 rupias (1.25 euros). El gurú de repente me dijo que la donación mínima para continuar era de 500 rupias (6 euros), aunque mucha gente donaba 1000 o 2000. Me quedé perplejo con eso de la “donación mínima”. Seis euros en España no es nada pero en India puedes hacer bastantes cosas.

Haridwar - Ofrenda al Ganges

Igualmente, como no quería dejar la bendición a medias y quería evitarme problemas con los gurús, en medio del proceso le di las 500 rupias. Me había destrozado ese momento espiritual pero seguimos el ritual como si nada.

Repetí unas cuantas palabras más, solté la flor de loto en el río y esta desapareció tan rápido como mis 500 rupias. Mi primera experiencia religiosa en India acababa de ser mi primer timo.

Rápidamente fui a mis compañeros, que estaban a un punto de empezar el ritual, y les conté lo que me había sucedido.

Cada uno avisó a su respectivo gurú de que no tenía más de 100 rupias encima y que era lo única que podían donar. Los gurús, después de insistir un rato en que no era suficiente, al fin, con malas caras, aceptaron la donación. Poco es mejor que nada.

Autobús hacia Shimla

Después de eso nos tomamos un chai (té con leche muy típico de la India) y nos volvimos a la estación para coger el autobús hacia Shimla. Nos esperaban 12 horas sentados en un autobús por carreteras de curvas y mal asfaltadas. Por cierto, el billete nos costó 450 rupias, algo menos que mi donación. El Ganges ya podía bendecirme con un buen viaje por la India.

Me despedí de Haridwar con un sabor agridulce. Me había encantado la ciudad pero también acababa de presenciar en mis propias carnes cómo algunos utilizaban su propia religión para engañar a otros y sacarse unos cuartos.

Aunque mirándolo en perspectiva, eso no era nada nuevo. Por lo menos aprendí una lección que me serviría para el resto del viaje: respeto al Ganges pero sin donaciones.

«How people treat you is their karma; how you react is yours.» – Wayne Dyer

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Author: Marcos Silva

Hola! Me llamo Marcos Silva Puig. Después de acabar mi Máster de Secundaria en vez de opositar decidí irme de viaje por Asia para ver mundo. Me gustó tanto que me acabé quedando. Casi sin darme cuenta ya llevo 6 años en Asia, de los cuales he pasado la mayoría del tiempo viviendo en China y viajando por países como Tailandia, Laos, Vietnam, India... Siempre que puedo aprovecho para viajar y relatar aquí mis experiencias para los más curiosos y también para echar una mano a aquellos que tengan pensado venir de viaje a Asia.

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